Los 10 errores en marketing digital y cómo evitarlos

 

Error número 1: No aprovechar tus contenidos

Crear contenidos de calidad y que realmente aporten valor al usuario no es tarea fácil, ya que suponen muchas horas de trabajo de creatividad y producción. Si no aprovechamos cada contenido al máximo, ese esfuerzo se multiplicará al tener que ir partiendo de cero cada vez.

Para evitar este error del marketing digital, tenemos que plantear campañas de contenido 360. Por ejemplo, creamos una landing page para descargar un ebook sobre la temática que nos interesa y después estructuramos una serie de contenidos en torno a él:

  • Una serie de artículos de blog que cubran en detalle diferentes apartados, pensados para posicionar y con una llamada a la acción para descargar el ebook.
  • Varios vídeos centrados en el mismo tema, que pueden servir para enriquecer los artículos y también para colgarse en YouTube con una llamada a la acción hacia el ebook.
  • Infografías que nos sirvan para ilustrar el ebook y los artículos y puedan servir como contenido compartible en sí.
  • O incluso podcasts que aprovechen el audio de los vídeos ya creados.

 

Error número 2: Cambiar constantemente tus campañas de social ads

Sabemos que tenemos que optimizar continuamente nuestras campañas online, pero la sobreoptimización también tiene sus propios riesgos.

Cuando creamos campañas de social ads, por ejemplo, en Facebook, Instagram o LinkedIn, nos encontramos con muchas variables de segmentación. Estas plataformas disponen de algoritmos de aprendizaje automático que nos ayudan a mejorar los resultados de las campañas, pero para que funcionen, necesitan ir aprendiendo paulatinamente.

Por tanto, cuando crees una campaña de social ads nueva, déjala sin cambios al menos durante 3 o 4 días. De esta manera, el algoritmo irá optimizando cada vez más el público al que muestra los anuncios y verás cómo los costes por clic y por conversión bajan cada vez más. Una vez pasado este tiempo prudencial, podemos empezar a valorar los resultados y hacer cambios para optimizar la campaña aún más.

 

Error número 3: Lanzar una campaña sin saber cómo vamos a medir los resultados

En marketing digital podemos medir prácticamente todo lo que hacemos en tiempo real, pero a veces desaprovechamos este poder. ¡Error!

Antes de lanzar una campaña, tenemos que tener muy claro cuál es nuestro objetivo, qué acción concreta consideraremos una conversión y cuáles son los resultados que esperamos obtener. Por ejemplo, “quiero generar 50 leads al día, con un coste de 2 euros por lead y un ratio de conversión del 3%”.

Estas cifras nos permitirán ir evaluando la campaña y ver si estamos consiguiendo aproximarnos al objetivo. Lógicamente, no siempre acertaremos a la primera, pero lo bueno es que podemos aprender muy rápido: en unos pocos días ya podremos valorar los primeros datos y hacer cambios en caso necesario.

 

Error número 4: Tener demasiados objetivos para una sola acción

Uno de los grandes errores del marketing digital es no saber priorizar y querer llegar a todo. Por ejemplo, en muchos casos puede que lo que queramos sea generar notoriedad o trabajar la consideración, pero también esperamos conversiones directas y si no las conseguimos, consideramos que la acción no ha funcionado.

Para clarificar las prioridades, tenemos que pensar que cuando un usuario inicia un proceso de conversión está haciendo una serie de pasos. Lo que necesitamos es que este camino de conversión quede muy claro y fijarnos una sola llamada a la acción por cada campaña, por ejemplo, que los usuarios vean un vídeo, que descarguen un contenido o que se pongan en contacto con nosotros. Cuanto más claro esté el camino y menos distracciones haya, mejores resultados conseguiremos.

 

Error número 5: Lanzar una landing page sin hacer un test A/B

Los tests A/B son una auténtica “arma” secreta que nos ayuda a optimizar el marketing y mejorar cada elemento de nuestras campañas. Se pueden (¡y deben!) usar con todo tipo de contenidos, pero sobre todo hay dos que son prioritarios por su influencia a la hora de generar resultados: las landing pages y las campañas de email marketing.

Por tanto, la recomendación es siempre lances dos versiones diferentes de tu landing page para poder comparar los resultados entre sí desde el primer minuto. Puedes ir haciendo experimentos continuos con diferentes elementos, como la disposición de la página, el título o la llamada a la acción. Tras unos cuantos tests, tendrás mucha más información sobre lo que realmente funciona y tu landing page logrará generar muchas más conversiones.

 

Error número 6: Escribir artículos de blog sin investigar

Generar contenidos es un trabajo intensivo, así que tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para asegurarnos de que el esfuerzo va a conseguir los máximos resultados.

Un contenido de valor es el que está adaptado a las necesidades y los pain points del cliente, y es posible que nuestros clientes sean muy diferentes a nosotros. Por eso, lo primero que hay que hacer es investigar las necesidades de los clientes apoyándonos en:

  • Investigación de palabras clave. Utilizando una herramienta como el planificador de Google, SemRush o similar, consultaremos cuáles son las búsquedas más frecuentes en torno a nuestros productos y servicios, el volumen de consultas y la competencia.
  • Las preguntas de nuestros propios clientes, por ejemplo, las dudas que suelen plantearle al equipo de ventas.

Con toda esta información, podremos crear contenidos con muchas más posibilidades de posicionarse y generar más tráfico.

 

Error número 7: Olvidarse del SEO técnico

Centrar el SEO únicamente en la estrategia de palabras clave es un error. Sí, es importante hacer una buena keyword research, redactar artículos de calidad, publicar páginas pilar y topic clusters… pero la realidad es que la parte técnica de tu sitio web también afecta mucho al posicionamiento.

Para no cometer este error de marketing digital, debes colaborar con expertos en SEO técnico que te ayuden a mejorar el CSS y los tiempos de carga, mantener un mapa del sitio web y un archivo robots.txt actualizado, corregir errores 404, hacer redirecciones 301 correctas y otros elementos clave para la salud de tu sitio web y su posicionamiento en los buscadores.

 

Error número 8: Hacer envíos masivos a la base de datos

Enviar emails de golpe a toda la base de datos puede dar resultados a corto plazo, pero a largo plazo la relación con el cliente acabará por resentirse y no estaremos aprovechando todo el potencial de los datos.

Para evitar este error del marketing digital tenemos que segmentar la base de datos desde el principio, tanto con los datos aportados por el propio usuario en el formulario como con los que podemos derivar de su comportamiento, por ejemplo, los productos que compra, la frecuencia de los pedidos o las páginas que visita dentro de nuestra web.

En este sentido, la automatización del email marketing es una oportunidad clave para ofrecer más personalización. En poco tiempo la gran mayoría de las empresas estarán haciendo segmentaciones en función del comportamiento, así que si logramos adelantarnos en nuestro sector, podremos ofrecer una mejor experiencia al usuario.

 

Error número 9: No entender el customer journey y cuándo contactar con el cliente

Los procesos de compra de cada marca son muy diferentes: más largos, más cortos, con diferentes puntos de contacto… Las soluciones universales no sirven, por lo que tenemos que conocer muy bien nuestra propia situación.

Cuando conoces el customer journey, entiendes todas las fases y sabes la información que necesita el usuario en cada momento. De esta manera, puedes

llegar a él en el momento justo y con la solución adecuada para resolver su problema y aportar valor.

 

Error número 10: No tener en cuenta el Customer Centric

Vivimos en una época en la que el consumidor está harto de que las marcas solo hablen de sí mismas. Ante la gran oferta de productos y servicios, escogemos las empresas que nos hacen sentir bien y que tienen en cuenta nuestras necesidades. El foco, por tanto, tiene que estar siempre en el cliente.

Para las empresas nuevas, que empiezan de cero, es más fácil adaptarse a este paradigma desde el principio. Pero para las que llevan muchas décadas de historia, puede ser un reto complicado, ya que tienden a estar organizadas en torno a los productos y a la eficiencia.

Por tanto, es necesario replantearnos todo nuestro sistema de obtención de valor y cambiar todos los aspectos que sean necesarios para facilitar al máximo la experiencia del usuario. El concepto clave es la “no fricción”: conseguir un proceso de compra totalmente natural, con una gran experiencia de cliente y donde la sencillez reine de principio a fin.

Fuente: Cyberclick.