Los nuevos protagonistas del mundo publicitario

Siendo sincero con ustedes, estos personajes a quienes ahora llamamos “nuevos protagonistas” siempre han estado presentes en la publicidad de alguna u otra manera, para bien y para mal.  Lo importante y el factor que determina esta variante hoy no es meramente su protagonismo, sino más bien la forma en que vienen siendo exhibidos dentro del espectro de la tendencia mundial y, por consecuencia, las influencias que generan. 

Antes de avanzar quisiera preguntar: ¿cuándo y cómo los viste por última vez?

Me refiero a las minorías, aquellas figuras que no entran en la bolsa de objetos reutilizables que en el mercado se llaman estereotipos, pero que existen y demandan un sentido de pertenencia.

(Y es acá, apenas comenzando el artículo donde se vuelve más difícil escribir. El contexto y la carga socio-cultural me impiden ser completamente neutro, pero por el bien de todos haré el intento de mantenerme en una perspectiva publicitaria.)

Comunidad LGBT

Al menos que sigas en tu pequeña burbuja aislada del resto, te habrás dado cuenta que últimamente existen más y más materiales publicitarios que apuntan a ser gay friendly. Y no, no es que exista una conspiración mundial detrás para “convertir” a los heterosexuales, sino que es la forma en que las marcas más grandes del planeta simplemente admiten de que existe una necesidad en crear un vínculo  con la población LGBT. Un segmento del mercado internacional tan versátil y rico en cultura que incrédulamente evitaron o dejaron a un costado durante las décadas pasadas.

Aun así, podríamos destacar cómo las marcas van mejorando la forma en que presentan a estos protagonistas; personas comunes y corrientes, con sueños, esperanzas, objetivos y miedos. Individuos que tienen una historia que compartir a una comunidad que busca escuchar.

Este año, si mal no recuerdan, se llevó acabo por primera vez La Semana del Orgullo Gay (Pride Week). Un encuentro que se celebró internacionalmente – tanto por industrias como consumidores– y que paralelamente capaz  haya funcionado como un claro panorama de la cantidad de potenciales clientes que buscan sentirse identificados. Algo a tener en cuenta para la próxima.

He aquí algunos ejemplos de marcas que entienden que los viejos estereotipos son eso, cosa del pasado:

Girl Power

Al hablar de la imagen femenina dentro de la publicidad existe un historial oscuro que nos atormenta hasta el día de hoy. Afortunadamente, para el primer mundo, el concepto de que niñas y mujeres deban cumplir el rol sumisas, débiles, frívolas, inferiores o solo depender de su belleza es algo que genera rechazo en el cliente promedio, que según estadísticas son mujeres.

Hoy el sexo femenino va ganando terreno en áreas que hasta hace 5 años atrás se creían exclusivas para hombres. Un claro ejemplo es la industria del gaming (videojuegos), donde el 60%  de los jugadores móviles diarios son mujeres. Otra cifra que llama la atención son los  21 millones de suscriptos a los top 10 canales en Youtube de gamers femeninas.

En pocas palabras, la representación de la figura femenina como una eterna ama de casa era solo una realidad en los ochenta. Hoy existen mujeres capacitadas, fuertes, independientes e inteligentes que conocen el poder de su voz y quienes estarán más que felices de demostrar el peso de sus palabras.

En la búsqueda de expansión de los círculos de consumo, las marcas están cambiando la percepción social de estos y otros grupos minoritarios, normalizando sus figuras en países del primer mundo y expandiendo esas influencias a otros.

Ya sé lo que están pensando, que todo el artículo está basado en cuestiones superfluas en un tema mucho más complejo. Sí, es así, pero al mismo tiempo no del todo. Es porque a través de los años la publicidad se ha convertido en el único camino para preservar la identidad de diferentes sectores sin que sean aplastadas por las culturas perversamente dominantes. Eso significa que algo se hizo bien y que pequeñas batallas fueron ganadas, pasando la antorcha de un mensaje mucho más grande, el de la igualdad.

Entonces la pregunta que nos debemos hacer es ¿por qué Paraguay sigue haciendo publicidad que el resto del mundo no quiere ver?

Tenemos que dejar de negar caprichosamente el compromiso que recae sobre nuestras manos. Debemos tomar la responsabilidad de crear y defender contenido que pueda contribuir  a la versatilidad que un gran sector de nuestra población pide a gritos.

Por: Daniel Stelatto

Imagen: Ingeborg Morath

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