La Ilustración, un recurso que hace de la publicidad una pieza de arte

Muchas veces cuando entramos a una librería buscando un buen libro para leer un día gris y lluvioso pasamos por alto grandes obras por no llevar una tapa ilustrada, que brinde arte y color a ese título que buscamos nos atrape para poder llevarlo a casa.

 

Y es que conforme crecemos, nuestra exigencia también crece, entonces al ver una buena ilustración acompañado de un título de alguna obra nos remonta a aquellos libros de cuentos de nuestra niñez, garantizando de cierta manera que con solo mirarla y admirarla, es un buen entretenimiento y nos permite saber que hay magia en el interior de ese libro. 

 

Este mismo recurso a lo largo de las décadas se ha utilizado para enriquecer las artes gráficas y el diseño, incluso esto se pudo apreciar en las primeras etapas de la publicidad ya que retratar una fotografía era bastante difícil, entonces un dibujante o pintor se encargaba de volver real aquello que el cliente quería transmitir a través de una imagen.

 

Con el tiempo la ilustración fue evolucionando y llegamos a la era de la fotografía, más adelante la era digital, que permitió a los publicistas y diseñadores manipular las fotografías y utilizarlas como el recurso número uno a la hora de crear una pieza para una campaña publicitaria. Este suceso no hizo que la ilustración se quede completamente atrás, al contrario, los dibujantes y pintores comenzaron a adaptarse a las nuevas tecnologías llegando así a llamarse ilustradores, una nueva rama de las artes gráficas.

 

Hoy por hoy este recurso está bastante en auge, ya que con la ilustración siempre logramos darle un valor agregado a una pieza o campaña publicitaria, que no solo llama la atención, también atrapa a diferentes tipos de públicos sin importar el rango de edad.

 

Es allí donde encontramos la versatilidad de la ilustración, sin importar el recurso o el estilo propio de cada ilustrador la pieza cumple una doble función garantizada: la de transmitir y vender lo publicitado, y la de convertirse en una pieza de arte, volviéndola muy valorada.




Propaganda ilustrada Producido por J. Howard Miller in 1943 para Westinghouse Electric, una publicidad que se convirtió en icono del arte pop, que hasta la actualidad se reproduce y se han creado variaciones adaptando la idea a diversas situaciones.


El empleo de redes sociales y plataformas digitales como Instagram, Pinterest, Behance, entre otras, ha potenciado a mil las ilustraciones publicitarias, creando un innumerable mundo de estilos y portafolios visuales con todo tipo de personas admiradoras de este nuevo viejo arte y grandes marcas internacionales han apostado a la ilustración como la número uno a la hora de emplear en sus campañas.



Búsqueda de posters ilustrados de Havaianas, una marca de sandalias que apuesta 100% a la ilustración para no solo vender su producto, sino un estilo marcado, y una pieza de arte que quisiéramos tener en nuestros estudios o en el dormitorio enmarcado para romper con mucho color la monotonía.


Aquí te comparto alguna de las versatilidades de la ilustración:

 

1- Da libertad al Diseñador/Ilustrador para crear una composición visual exacta de lo que se quiere transmitir, jugando con los estilos, colores y el arte permitiéndole transmitir una idea en base a la campaña y una idea en base a su propio arte y estado de ánimo. A diferencia de una pintura o dibujo que transmite netamente lo que el propio artista quiere transmitir.

2- Potencia a la admiración y aceptación de un diverso público, no solo al grupo etario al cual apunta la campaña o pieza.

3- A diferencia de la fotografía, la ilustración y en especial la digital es bastante maleable y manipulable por parte del diseñador, permitiéndole adaptar a diferentes plataformas e incluso crear nuevas disposiciones, para así mostrar diferentes situaciones con la misma imagen e idea haciendo que parezcan piezas completamente nuevas y propias. De esta manera se logra enriquecer una campaña volviéndola versátil y adaptable.

4- Se pueden crear mundos y contenidos que sobrepasen los límites de la imaginación, a diferencia de utilizar fotos que nos limita a lo que podemos ver. Además, es mucho menos costoso que recrear escenarios para fotomontajes, etc.

 

Algo a valorar es que no todos los diseñadores son ilustradores, pocos son los que tienen este valor agregado en su portafolio, por lo tanto, el ser Ilustrador es una profesión completamente distinta a ser diseñador, un trabajo como este debe ser respetado y recompensado por separado, de forma independiente al diseño. Aunque vayan de la mano, son personalidades distintas, medias naranjas que se pueden unir y casar por bienes mancomunados cada una con sus cosas y compartiendo a su vez.

 

Así que dejá que tu campaña, material, pieza gráfica o lookeo y decoración de ambiente vaya acompañado de una o varias ilustraciones, puede volver única a tu marca y ayudarla a sobresalir entre las demás. Te animamos a empezar a ofrecer más que solo información, empezá a ofrecer arte escribiéndonos a info@ojodepez.com

 

Escrito por: Fernando Verdún, diseñador e ilustrador en Ojo de Pez.


Imágenes: Shopify - Pinterest  -  Bluehorizonprints  -  Ticsyformacion.com

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