Vas a aprender de todo y todos, si prestás atención

Hace 2 meses comenzamos con mi novio a enseñar un curso de City Branding, el cual ha sido muy importante para mí porque por primera vez en  mi vida se me da esta oportunidad de manera más profesional y tendida.

Siempre me ha interesado la docencia. Hablar ante un público que esté atento a un conocimiento que quiero transmitir y más allá de eso, poder escuchar lo que otros tienen para decir. Como con todas las cosas que me gustan, me terminé apasionando por algo que sabía que era una causa ganada (no perdida porque en verdad todo lo que he hecho con mi vida de alguna manera tuvo sus frutos).


Por qué les hablo de esto, porque no soy yo si no les cuento lo que aprendí en este nuevo camino. A lo que venimos:

En la primera clase claramente tuvimos un primer desafío que era romper el hielo. Ya con los nervios de "¿será que la clase es lo suficientemente atrayente o necesitaremos cortes para despertar la curiosidad de los alumnos?", la mezcla de emociones que al menos a mí me embargaron fueron de "tú puedes hacerlo/tómalo con calma/por favor dónde está la salida".

Sí, tenía cierta experiencia enseñando pero creo que nada me preparó para ir frente a completos desconocidos a hablar de un tema tan específico y complejo como el tocamos.


Al principio algunos alumnos parecían resistirse, otros parecían estar escuchando la historia más aburrida de sus vidas y otros estaban descubriendo petróleo. Si te tocó alguna vez hablar frente a un público, este no es un dato nuevo.

Decidí ir más allá y me dije "si ellos logran captar el amor que le estás poniendo a esto, al menos vas a lograr que te presten su atención". Entonces me desprendí de todo miedo y fui yo misma: los bombardeé de preguntas para escuchar cuál era la opinión de cada uno. Ahí fue donde nació el por qué de mi artículo.

El grupo al que enseñamos está conformado por un equipo de Marketing, Comunicación, Diseño y Planificación de una entidad pública, tienen experiencia en la gestión de proyectos institucionales y por lo tanto, conocen sobre comunicación desde sus respectivas áreas.

Aprendí mucho de ellos. Descubrí lo lejanas que pueden estar sus perspectivas de las mías en materia de marketing.

Ellos no lidian con clientes, si tienen que trabajar sobre una campaña interna la crean y se corrigen a sí mismos.


Sus ideas son completamente diferentes a las nuestras.

Sus historias laborales son completamente distintas a las mías.

Sus memes laborales son distintos a los míos (?).

Qué conste que trabajamos en un rubro similar...

En este extraño y particular universo en el que habitan, me pregunté "¿cómo saben si es correcta o no su idea?, ¿cómo miden si cumplen con los objetivos propuestos?, ¿les importa seguir un estándar de calidad?, ¿quién corrige?" y miles de preguntas más.

Lo más increíble: a ellos también les generó curiosidad saber cómo funciona el trabajo en agencia.

Ahí recordé una premisa que yo misma me había impuesto hace algunos años cuando aun escribía en mi "emo carpeta de adolescente": Vas a aprender de todo y todos, si prestás atención.

La creatividad para mí nace de la experiencia diaria, del simple acto de apreciar cómo cae una hoja en otoño, de recordar el color grisáceo y pomposo de la cabellera de mi abuela, de percibir el sabor exquisito de un buen café y el aroma de los abrazos de mi mamá. Absolutamente TODO nutre esa nube de color a la que llamo inspiración.

En definitiva lo que te quiero decir querido lector, es que a donde sea que vayas, prestes atención a cómo tu cuerpo fluye y abras los oídos, los ojos, el olfato, el gusto y sobre todo la mente para poder enriquecer este pequeño universo de conocimientos.

La clave para mí es llenarse de amor antes que de prejuicio por una idea. Te dejo este pequeño fragmento de "Ami, el niño de las estrellas" de Enrique Barrios.

"-Gustar es una forma de amar. Sin amor no hay disfrute, sin conciencia, tampoco; el pensamiento quedó en un discreto tercer lugar como posibilidad humana. El primer lugar lo ocupa el amor... nosotros procuramos amarlo todo, vivir en amor, así disfrutamos más. A ti no te gustó la Luna, a mí sí. Yo disfruto más y soy más feliz que tú.

- Entonces el amor es la máxima posibilidad humana.

- Ahora sí, perfecto, Pedrito"

Por: Sofia Vázquez / imagen: Blogger.com

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