Hablemos de Inbound Marketing

El Inbound Marketing no es algo reciente, sino que ha surgido hace más de cinco años y ha venido desarrollándose con fuerza debido a los cambios surgidos en los consumidores y en su comportamiento de búsqueda y adquisición de productos.

Es una metodología que permite que sean los consumidores quienes entren en contacto con las marcas en el momento y lugar en que lo deseen. Es marketing centrado en los consumidores. Esto se realiza dejando de lado la publicidad invasiva e intrusiva y utilizando herramientas como SEO, marketing de contenidos, social media, social ads, PR, llamadas a las acción (CTA), generación de base de datos, automatización de marketing, entre otras.

Todo esto tiene un objetivo principal, maximizar el valor otorgado a los consumidores de modo a conseguir el menor coste de adquisición de clientes posible. Se debe dejar en claro que este objetivo es alcanzable en el mediano y largo plazo, teniendo en cuenta que para su consecución es necesario entender qué es lo que los usuarios desean para luego generar contenido de valor, ponerlo a su disposición a través de la totalidad de los canales y finalmente, convertir a dichos usuarios en consumidores frecuentes de nuestro producto o servicio.

Al ser una metodología, cuenta con una serie de fases que se deben considerar al diseñar una estrategia orientada a conseguir nuevos clientes y es fundamental planificar la totalidad de las acciones antes de empezar a realizarlas, con el fin de conseguir resultados favorables.

Estas fases son:

1. Atracción: La primera etapa consiste en entrar en contacto con no usuarios del producto o servicio ofrecido, sea a través de la generación de contenido, de las publicaciones en redes sociales o de la optimización de motores de búsqueda con palabras clave relacionadas al sector o industria.

2. Conversión: Una vez que un usuario entró en contacto con la empresa, se deben aplicar técnicas como llamadas a la acción, landing pages (páginas de destino) y formularios, con el fin de obtener que los usuarios se registren y pasen a formar parte de la base de datos de la empresa. Esto permite que las acciones de inbound sean efectivas.

3 . Cierre: Se deben gestionar los registros de la base de datos  integrándolos con un CRM y con herramientas de automatización para crear un flujo de comunicación y contenidos específico para cada usuario, teniendo en cuenta la etapa del ciclo de compra en la que se encuentra y su lead scoring, de modo a tener la capacidad de determinar el momento adecuado para convertirlo en cliente.

4. Deleite: Una vez que un usuario se ha convertido en un cliente se debe hacer lo necesario para conservarlo. Se los debe mantener satisfechos e interesados para convertirlos en promotores de la marca. No se debe olvidar que es más fácil retener a un cliente actual que conseguir uno nuevo.

Finalmente, hay que tener presente que el análisis debe darse durante todo el proceso, de modo a evaluar la rentabilidad de las acciones que se realizan y entender cuáles funcionan mejor y porque, para luego ajustarlas según los datos obtenidos, orientándolas al logro de los resultados.

Si querés saber más sobre cómo implementar el Inbound marketing en tu empresa, completa el formulario en la sección de contacto y nos comunicaremos en la brevedad.

Por: Fernanda Camperchioli - Marketing

Photo: Picjumbo / Fuentes: Hubspot, InboundCycle, 40 de fiebre