Ambiente laboral, ¿agradable o tóxico?

Es sabido que a la hora de concretar un empleo, lo primero que nos viene en mente es: ¿Cómo será el ambiente laboral? ¿Será bueno o malo?. Pues bien, me tocó vivir ambas experiencias, lo bueno es que la mala ya pasó y actualmente me encuentro disfrutando de un buen entorno. Haber pasado previamente por la mala experiencia, hoy me da la posibilidad de comparar y valorar lo que actualmente tengo.

Sabemos que el ambiente laboral es la clave para que seamos productivos en el trabajo, nos ayuda a que se haga más fácil nuestro día a día y a que podamos mantener las ganas de seguir trabajando en la misma empresa y romper con el famoso “no quiero ir a trabajar”, ya que lo ideal sería que ésta frase sólo la usemos porque siempre se hacen presentes las ganas de seguir durmiendo.

Sé que muchos se preguntarán qué tan bueno es el ambiente, o los que ya lo conocen dirán que podría ser mejor aún, pero basándome en lo vivido anteriormente, más no puedo pedir. Solo decir que considero que las estrategias utilizadas por la empresa en el desarrollo de un ambiente positivo son buenas y me benefician bastante, porque siempre recibí un “plus” por llamarlo así, en todos los aspectos; desde el buen trato hasta el apoyo permanente en los proyectos personales que tuve a lo largo de estos 6 años.

En mi caso, trato de equilibrar la vida familiar, de madre, esposa, hija, etc. con la vida laboral. Es todo un desafío, pasan muchas cosas que tal vez no todos imaginan, pero puedo asegurar que todo es más fácil trabajando con personas que te valoran y te dan tu lugar, donde te hacen sentir bien, donde estás en un ambiente más familiar que laboral.

Para ir cerrando, creo que debemos considerar que trabajar es parte de la vida, entonces debemos encontrar una empresa; no la perfecta, sino la más adecuada para uno mismo, donde encontremos mayores puntos a favor y a la que nos sintamos felices de pertenecer.

Por: Cynthia Insfrán / Imagen: Universa

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