Cómo mantener un buen ambiente en la agencia

Me inicié en el rubro en el año 1983 y aprendí de referentes importantes de la publicidad latinoamericana, como Luchín Cárdenas y Daniel Robles, quienes me llevaron a conocer área por área la agencia en la que me inicié: Interpublis. Guardo de ellos un hermoso recuerdo.


Llegué a este lindo Paraguay en 1989, un 12 de enero para ser exactos, es decir hace 29 años. De inmediato me incorporé a la publicidad a través de diferentes agencias, en las que siempre aprendí y me desempeñé en diversas áreas, hasta  llegar a Ojo de Pez. En este punto, considero importante detenerme para agradecer a cada una de las agencias, las excelentes personas y los destacados profesionales con los que trabajé.


Actualmente me desempeño en el área de coordinación con un grupo de profesionales jóvenes sumamente capaces, encabezados por un excelente líder: Manuel Peña. Desde mi puesto de trabajo tengo la posibilidad de observar y participar en todo. De esta manera, fui capaz de encontrar un común denominador en los éxitos y en los trabajos bien logrados; es decir piezas ganadoras de festivales, premios nacionales e internacionales: La motivación y su brazo derecho: La alegría.


No voy a intentar conceptualizar  lo que es la motivación dado que es un tema que todos conocemos, pero sí considero fundamental hacer hincapié en la alegría, porque a partir de ella es que todo se hace posible y alcanzable. La experiencia me enseñó que las personas que se desempeñan en labores que les son agradables obtienen un resultado satisfactorio y halagador para con los demás -y hasta con uno mismo- creando igualmente un clima propicio, disciplinado y saludable, haciendo que cada día sea divertido a lo largo de las largas jornadas de trabajo y las distintas actividades que nos toca desempeñar.


La alegría convierte además al lugar de trabajo en un ambiente lleno de júbilo, definitivamente en una fiesta y eso nos permite amar ese pequeño mundo y cuidarlo, creando cosas, espacios, ideas y música, empeñándonos en hacerlo cada día mejor.


Esa es la meta que me motiva mientras acompaño y coordino el equipo, incentivando a cada uno de mis compañeros a terminar bien el día, a entregar todos los pedidos a tiempo con la mejor disposición, para luego salir, reírnos e ir a comer algo, pero siempre contentos.

Por: Carmen Rosa Betancourt / Imagen: ODP

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